La Guía Cundinamarca

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2020-02-13

La paciencia de los bogotanos con Transmilenio y el SITP se agotó

El anuncio de aumentar el tiempo de trasbordo es importante pero no suficiente. Son necesarias mejoras urgentes en la operación de los buses y en cómo Transmilenio gestiona su servicio. Desde las frecuencias, pasando por los sistemas de información hasta la forma en que accedemos al sistema. Hoy Transmilenio y el SITP son percibidos como caros, malos e inseguros. En la pasada administración no hubo ninguna mejora sustancial, pero si subió fuertemente la tarifa. Si la alcaldesa no da un timonazo urgente en el sistema, corremos el grave riesgo de que el descontento se transforme en violencia. Así ya lo demostró Chile. Claudia López anunció el aumento de la tarifa de TM de 2.400 a 2.500 pesos; y para el SITP, de 2.200 a 2.300 pesos. Financieramente puede ser justificable. Cada año todo sube y se deben ajustar los precios. Suben las materias primas, los insumos, la mano de obra, en fin, todo sube. En el fondo, nos guste o no, todos somos conscientes de esa posibilidad y terminamos aceptándola. Sin embargo, el problema con TM y el SITP es más profundo y puede reforzar la rabia y el rechazo ciudadano. En su último debate como concejal, Juan Carlos Flórez (ver video) evidenció tres elementos claves sobre las tarifas de TM y del SITP que hoy tienen gran relevancia y vale la pena retomar: En primer lugar, expuso que entre 2016 y 2019 la tarifa a los usuarios de buses rojos y buses azules aumentó en 46,6%, mientras que el ingreso por habitante sólo aumentó 6,7%. Los aumentos por año fueron: Febrero de 2016: 200 pesos Abril de 2017: 200 pesos para TM y 300 pesos para SITP Febrero de 2018: 100 pesos Febrero de 2019: 100 pesos En segundo lugar, Flórez demostró que el transporte público en Bogotá es extremadamente caro, luego de comparar el porcentaje promedio del salario que gasta un usuario con relación a otras ciudades de América Latina. Las cifras son impactantes. En tercer lugar, puso en evidencia que la calidad del servicio del transporte público sigue siendo una queja frecuente de los usuarios. La encuesta Bogotá Cómo Vamos? 2019 (http://www.bogotacomovamos.org/documentos/encuesta-de-percepcion-ciudadana-2019/), así lo confirma. Frente a TM, el 13% de los encuestados considera que ha mejorado mientras que el 47% sostiene que ha empeorado. Con relación al SITP, sólo el 14% considera que ha mejorado y el 34% que ha empeorado. ¿Qué hacer? El anuncio de aumentar el tiempo de trasbordo es importante pero no suficiente. Son necesarias mejoras urgentes en la operación de los buses y en cómo Transmilenio gestiona su servicio. Desde las frecuencias, pasando por los sistemas de información hasta la forma en que accedemos al sistema. Transmilenio y la Secretaría de Movilidad deben llevar oferta de servicio de transporte a los nodos que lo demandan en diferentes partes de la ciudad y que hoy están siendo atendidos por bicitaxis, taxis colectivos, carros particulares y camionetas blancas. Esto aumentaría el número de pasajeros en el sistema y reduciría lo que los usuarios pagan por servicios adicionales. Es fundamental lograr que las empresas operadoras de los buses y la empresa de recaudo se vinculen de manera activa a los planes para recuperar el sistema. Ellos son coprotagonistas de la solución, sin ellos es muy difícil que cualquier iniciativa de TM sea eficiente. Los problemas no se superarán con publicidad que nadie cree. Alcaldesa, independientemente de la responsabilidad de Peñalosa en el aumento del pasaje, es Usted quien tendrá que poner la cara a una opinión pública impaciente.
Fuente: Revista Semana: Fernando Rojas Parra

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