La Guía Cundinamarca

La Guía Cundinamarca

Colombia, 2019-07-09

Crece la izquierda, y se estanca la derecha en Estados Unidos

El giro a la izquierda de los candidatos que participaron en el reciente debate demócrata y que tanto preocupa a algunos es, creo yo, hasta cierto punto comprensible porque, sin dejar de ser un país básicamente conservador o de centroderecha, en las últimas tres décadas, casi un tercio de los estadounidenses se han movido a la izquierda del espectro político.

De 1992, cuando los liberales eran un raquítico 17 % de la población, a 2018, cuando creció hasta el 26 %, la tendencia sigue siendo ascendente. Más importante quizá sea que en ese mismo lapso de tiempo, la brecha entre liberales y conservadores ha disminuido en 19 puntos. Es decir, mientras que el porcentaje de ciudadanos que se autodefinen como conservadores se ha mantenido estable en un 35 %, el aumento de quienes se dicen liberales creció al 26 % y se sigue incrementando.

(Vea: U.S. Still Leans Conservative, but Liberals Keep Recent Gains - GALLUP) 

Otro factor que explica las posturas liberales de la mayoría de los candidatos que participaron en los recientes debates es la costumbre sacrosanta de que en las elecciones primarias son los activistas, tanto del Partido Demócrata como del Republicano, quienes dictan las agendas. Es decir, al inicio de las elecciones primarias, usualmente predominan las voces más extremas de cada partido.

A los aspirantes demócratas les queda un poco más de un año para armar bien una narrativa ganadora. Hay que aterrizar las propuestas sobre la educación gratuita y la reforma migratoria

Y si a estos dos factores les agregamos que la mayoría de los demócratas que compiten por la nominación se sitúan dentro del ala más progresista de su partido, no es de extrañar que sus propuestas resulten radicales para un votante de centroderecha o conservador. Aunque justo sería aclarar que entre los veinte y tantos aspirantes a la candidatura, no todos son de izquierda, y menos podrían ser catalogados como radicales.

Sin embargo, conforme avancen las primarias y la lista de candidatos se vaya depurando, las posturas irán reacomodándose hacia el centro para llegar a la elección general en una posición más moderada. ¿Por qué? Porque casi el 70 % de la población se sitúa entre el centro y la derecha del espectro político, es decir, 35 % son conservadores y 35 %, moderados.

A los aspirantes demócratas les queda un poco más de un año para armar bien una narrativa ganadora. Hay que aterrizar las propuestas sobre la educación gratuita y la reforma migratoria, proponer una nueva reforma fiscal que beneficie a la mayoría de la gente y no solamente a los superricos, recordarles a los votantes que fue Obama quien sacó el país de la recesión en la que lo dejó el republicano George W. Bush, y con quien se inició la recuperación económica actual.

Hay que invitarlos a hacer memoria del ‘Obamacare’, que mejoró sustancialmente el cuidado de la salud. Hay que recordar el respeto con el que los aliados veían el país y la incertidumbre y desasosiego que causa el actual presidente.

Hay que tomar nota de que en 2016, Trump perdió el voto popular por un amplio margen; que hoy, su índice de aprobación apenas si llega a los 40 y que el número de personas que lo detestamos es mucho mayor. En pocas palabras, que aunque sea el presidente en funciones, es un individuo extremadamente vulnerable.

(Vea: Trump Approval Remains in Low 40s - GALLUP) 

En una entrevista reciente, cuando el exlíder de la Cámara Baja Paul Ryan hacía una enconada defensa de las majaderías del presidente, describiéndolas como una forma sincera de comunicarse con su base, Judy Wood-ruff, la honorable periodista de la televisión pública PBS, le preguntó si, a su juicio, esa forma de actuar y hablar “sentaba un buen ejemplo para los niños”. El público que asistía a la entrevista irrumpió en aplausos, Ryan se atragantó, tomó un sorbo de agua y no pudo contestar la pregunta.

(Vea: Trump stands up for the ‘forgotten man,’ Paul Ryan says - The Washington Post)

La pregunta que el próximo 3 de noviembre de 2020 todos los votantes debemos hacernos es si Trump es el representante de los valores estadounidenses o una aberración. La respuesta es evidente.


Fuente: Sergio Muñoz Bata

Cargando...