Rossy Suarez

Rossy Suarez

Colombia, 2019-02-07

Menear el sancocho

Este es un año electoral y, en efecto, aunque las elecciones propiamente dichas se llevarán a cabo hasta el 27 de octubre y tenemos aún que superar las temporadas de Carnaval y de Semana Santa cuando nadie le para bolas a nada distinto, falta mucha tela por cortar, pero desde ya se está meneando el sancocho, principalmente para lo de alcaldía y gobernación, que para esta se están mencionando nombres, que si José Antonio Segebre quiere repetir, que si Alfredo Varela conserva electores y se le vuelve a medir, que si Pedro Lemus trabaja muy duro y cuenta con agitar el trapo rojo y el inconfeso pero evidente apoyo de Verano, que si Elsa Noguera es el as bajo la manga de Fuad Char para hacer moñona. En fin, todavía las cosas no están claras, el sancocho está crudo y habrá que esperar más fuego.  

Para alcaldía ya se vislumbra a Jaime Pumarejo como el candidato ganador, claro, representa la continuidad que todos desean y con la que nos ha ido muy bien, de tal manera que ante su fuerza no parece que nadie tenga algún chance ni le quiera jalar.

En Puerto Colombia ocurre un fenómeno que, aunque no nuevo, para este año se ha vuelto determinante, y es el enorme crecimiento poblacional de sectores como Villa Campestre, Ciudad del Mar (ubicada al otro lado de la Avenida Tajamares llena de nuevos conjuntos y edificios), e incluso Country Club Villas (al frente de la entrada a Uniatlántico), barrios todos que pertenecen a Puerto Colombia. De querer inscribirse electoralmente sus habitantes, al igual que a los de Caujaral,  les tocaría desplazarse varios kilómetros hasta alrededores o hasta el mismo casco urbano, lo que, sumado a la tradicional apatía ciudadana a expresarse en las urnas, desestimula el cumplimiento del deber, dos tremendos viajes amén de las largas filas. Los potenciales votantes, entonces, prefieren inscribirse y votar en Barranquilla, más cerca y más bacano. Pero no podrían incidir en los destinos de su territorio, y por ello el abandono al que los mantienen sometidos las administraciones municipales.

Se dice que hoy son más de ocho mil las viviendas ubicadas en dichos cuatro sectores, lo que arroja un importante potencial electoral que la Registraduría tiene el deber de estimular. Se pidió instalar un cercano puesto de votación que, surtidos los trámites, fue aprobado, se ubicará en Uniatlántico; y en el Centro Comercial Lechamp, el respectivo puesto de inscripción. Perfecto. Pero expedida la correspondiente Resolución ha sido imposible implementar este, porque el Director del Censo Electoral, Carlos Alberto Sánchez, no sabemos si por desidia o presionado por caciques del pueblo, se demora en autorizar la designación del personal encargado, sus remuneraciones y la asignación de los elementos necesarios. Ojalá se apure, porque todos quieren inscribirse para menear su sancocho territorial.         

Coletilla: Tercamente insisten en el trazado que tumba la Iglesia San Francisco Javier. Y eso que la mintransporte y el director de ANI son dizque barranquilleros. ¿Cuña del propio palo? 


Fuente 

ROBERTO ZABARAIN

elheraldo.com

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