Fotografia por: La Gobernación de Cundinamarca
En una apuesta por recuperar la capacidad del sistema de salud desde el territorio, el hospital municipal de Girardot inicia una nueva etapa de operación progresiva, consolidándose como un punto clave para la atención regional en el sur del departamento.
Desde la mirada de La Guía Cundinamarca, este proceso no solo responde a una intervención administrativa, sino a una acción que impacta directamente la vida de las comunidades, al restablecer servicios esenciales y fortalecer la red hospitalaria en municipios que dependen de este centro asistencial.
La operación de la ESE Hospital de Girardot fue asumida por el Hospital Universitario de la Samaritana, tras la terminación anticipada del contrato con el anterior operador, en un proceso respaldado por el Gobierno Nacional y liderado por la Gobernación de Cundinamarca.
Esta transición se da luego de una crisis que redujo la capacidad del hospital a mínimos operativos, afectando servicios fundamentales y generando un riesgo para la atención en la región. Hoy, el enfoque cambia hacia la recuperación progresiva, con una visión que prioriza la calidad, la cobertura y la cercanía con los usuarios.
“Avanzamos en una reactivación por fases que nos permitirá devolverle al territorio su capacidad de atención”, señaló el gobernador Jorge Emilio Rey Ángel, destacando que ya se han habilitado servicios de hospitalización y especialidades como gastroenterología.
El plan contempla tres փուլes de implementación que permitirán pasar de servicios básicos a una oferta de mediana y alta complejidad, integrando especialidades médicas, unidades de cuidado intensivo y servicios quirúrgicos.
Este proceso representa una transformación que va más allá de la infraestructura: se trata de devolverle al territorio su capacidad de respuesta, reducir la necesidad de traslados a otras ciudades y garantizar el acceso digno a la salud.
Con 99 camas hospitalarias, 37 unidades de cuidado crítico y más de 20 especialidades proyectadas, el hospital se perfila como un eje estratégico para la atención en Girardot y municipios como Nilo, Guataquí y Nariño.
Este avance reafirma una visión territorial de la salud, donde la articulación institucional y la recuperación de servicios permiten fortalecer la calidad de vida de las comunidades y consolidar una red más cercana, resolutiva y eficiente.
Fuente por: La Gobernación de Cundinamarca






















