Fotografía por: la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR)
Más de 33 m³ de madera incautada, capturas y procesos sancionatorios marcan un nuevo golpe contra el tráfico forestal en la región.
En un nuevo resultado de control ambiental en el centro del país, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), en articulación con la Policía Nacional, logró la incautación de más de 33 metros cúbicos de madera ilegal en operativos desarrollados en Chiquinquirá, Lenguazaque y zonas rurales de Rionegro.
La mayor afectación fue detectada en Chiquinquirá, donde se concentró cerca del 90% del material decomisado. En tres procedimientos, las autoridades aprehendieron aproximadamente 29,1 m³ de madera, incluyendo bloques de cedro de montaña, una especie nativa catalogada en categoría de amenaza, movilizada sin permisos ni salvoconductos.
El hallazgo evidencia la presión que enfrentan los ecosistemas de la provincia de Occidente de Boyacá, donde el aprovechamiento ilegal de especies forestales continúa poniendo en riesgo la biodiversidad y el equilibrio ambiental.
En otro de los operativos, también en Chiquinquirá, se identificó el transporte irregular de madera sin documentación que acreditara su origen legal, así como material con guías vencidas, lo que constituye una infracción directa a la normatividad ambiental vigente.
Lenguazaque y Rionegro: capturas y afectación a fuentes hídricas
En la provincia de Ubaté, específicamente en la vereda Chirvaneque de Lenguazaque, tres personas fueron capturadas en flagrancia por realizar aprovechamiento forestal sin licencia. La intervención permitió evidenciar la tala de eucalipto en un área cercana a 0,25 hectáreas, dentro de la ronda de protección del río Lenguazaque y una quebrada, afectando recursos hídricos estratégicos para la región.
Por su parte, en zona rural de la provincia de Rionegro, dos personas fueron sorprendidas talando guadua sin autorización. Durante el procedimiento se incautaron 30 basas y una motosierra utilizada para la actividad ilícita, evitando una mayor afectación sobre este recurso clave en los ecosistemas locales.
Control, legalidad y protección del territorio
Todo el material decomisado fue puesto a disposición de la CAR y trasladado al Centro de Atención y Valoración Forestal en Mosquera, donde se adelantan los procesos técnicos y jurídicos correspondientes.
Desde la Dirección Regional Chiquinquirá se destacó que estos resultados reafirman el compromiso institucional con la protección del patrimonio natural y el control al tráfico ilegal de productos forestales, especialmente cuando se trata de especies en condición de amenaza.
Estas acciones no solo frenan actividades ilícitas, sino que también protegen las fuentes hídricas, los suelos y la biodiversidad que sostienen la vida en las provincias de Cundinamarca y Boyacá.
Un llamado a la corresponsabilidad ambiental
Las autoridades reiteran que todo aprovechamiento forestal debe contar con los permisos y salvoconductos exigidos por la ley. Su incumplimiento conlleva sanciones, decomisos y procesos penales.
Cuidar los bosques es cuidar el futuro del territorio. Desde Cundinamarca, el mensaje es claro: la defensa del patrimonio natural es una tarea compartida que exige compromiso ciudadano, control institucional y acciones contundentes para garantizar un desarrollo sostenible en la región.
Fuente por: la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR)



















