Fotografía por: la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR)
El balance de la CAR evidencia avances en la recuperación de fauna silvestre en la región, gracias a operativos de rescate, procesos de rehabilitación y al apoyo de la comunidad. Las autoridades también adelantan investigaciones por casos de tenencia ilegal de especies.
Un total de 43 animales silvestres fueron liberados en ecosistemas de Soacha y Sibaté entre enero y junio de 2026, como resultado de las labores de rescate, atención veterinaria y rehabilitación adelantadas por la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), en articulación con las administraciones municipales, la Policía Nacional y los cuerpos de bomberos.
El balance refleja el trabajo desarrollado por el equipo de fauna silvestre de la Dirección Regional Soacha, que permitió devolver a su entorno natural aves, mamíferos, reptiles e invertebrados rescatados tras reportes ciudadanos o durante operativos realizados en ambos municipios.
Aves y mamíferos, entre las especies más rescatadas
Las aves representaron el mayor número de liberaciones, con 26 ejemplares que regresaron a diferentes ecosistemas del departamento. Entre ellas se destacan tinguas azules, torcazas, búhos, patos silvestres, pisingos, mirlas, guácharos y un halcón, especies que fueron reintroducidas en corredores de conservación y zonas estratégicas para la biodiversidad.
El proceso también permitió la liberación de siete zarigüeyas, dos perezosos, además de serpientes, tortugas, iguanas y una tarántula, luego de cumplir con los protocolos de recuperación establecidos por la autoridad ambiental.
Las reintroducciones se realizaron en áreas de importancia ecológica como el humedal Neuta, sectores cercanos al río Bogotá, el cerro Manjuí y otros espacios destinados a la conservación de la fauna silvestre en Cundinamarca.
La tenencia ilegal sigue siendo un desafío
Paralelamente a las labores de rescate, la CAR inició 21 procesos sancionatorios relacionados con la tenencia ilegal de fauna silvestre. La mayoría de los casos corresponde a aves mantenidas en cautiverio, especialmente loros del género Amazona, además de pericos, turpiales, canarios, ardillas y un mono ardilla.
Las autoridades recordaron que mantener animales silvestres fuera de su hábitat afecta su bienestar, altera los ecosistemas y constituye una infracción ambiental que puede derivar en sanciones administrativas.
El papel de la comunidad es clave
Gran parte de los rescates se logró gracias a los reportes realizados por ciudadanos, quienes alertaron oportunamente sobre la presencia de animales silvestres en zonas urbanas o en condiciones de riesgo.
Ante el hallazgo de cualquier especie, la recomendación es evitar manipularla, mantener distancia y comunicar la situación a las autoridades competentes, para que personal especializado active los protocolos de rescate, valoración médica, rehabilitación y posterior liberación.
Fuente por: la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR)




















