Fotografía por: Gobernación de Cundinamarca.
El festival “Entre Huellas y Montañas” promueve el intercambio de conocimientos para conservar los ecosistemas de montaña.
La protección del oso andino y el tigrillo lanudo es el eje del festival “Entre Huellas y Montañas”, un encuentro que reúne a científicos, entidades públicas, organizaciones ambientales, estudiantes y comunidades. La iniciativa busca fortalecer el diálogo sobre las amenazas que enfrentan estas especies y las acciones necesarias para conservar los bosques, páramos y corredores ecológicos de los que dependen.
La conservación comienza con el conocimiento
La programación comenzó con un encuentro académico en la Universidad Santo Tomás, liderado por la Secretaría de Bienestar Verde de Cundinamarca. Durante la jornada, los participantes analizaron desafíos como la transformación y fragmentación de los hábitats, factores que afectan los espacios naturales donde viven estas especies y dificultan su desplazamiento entre ecosistemas.
Las conversaciones también abordaron la importancia de conservar los corredores ecológicos y proteger los ecosistemas estratégicos. Estos espacios permiten conectar áreas naturales y contribuyen a mantener las condiciones necesarias para la supervivencia de la fauna silvestre.
En el encuentro participaron especialistas y representantes de la Fundación Wii, el Parque Jaime Duque, Parques Nacionales Naturales de Colombia, ProCAT Colombia y la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), entre otras organizaciones. Sus aportes incluyeron experiencias relacionadas con la investigación científica, el monitoreo de fauna y la gobernanza del agua.
Ciencia y saberes comunitarios
Uno de los propósitos del festival es acercar el conocimiento académico e institucional a las experiencias de las comunidades que habitan los territorios donde se desarrollan las acciones de conservación. Este intercambio busca reconocer el papel de quienes conviven con los ecosistemas y pueden contribuir a identificar cambios y necesidades de protección ambiental.
El festival es organizado por la Gobernación de Cundinamarca, a través de la Secretaría de Bienestar Verde, en articulación con la Corporación Ambiental Caminando el Territorio. La iniciativa se enmarca en los Diálogos Sociales Urbano-Rurales de la Montaña Andina por la conservación del páramo y la biodiversidad en el corredor Sumapaz–Alto Tunjuelo y la provincia del Guavio.
Guatavita y Bogotá reciben las últimas jornadas
La agenda continuará el jueves 22 de octubre con un intercambio de experiencias junto a las comunidades de la vereda Amoladero, en Guatavita. Este espacio busca vincular las reflexiones del encuentro académico con las vivencias y conocimientos de los habitantes del territorio.
El cierre está previsto para el viernes 23 de octubre en el Politécnico Grancolombiano, en Bogotá. Según informó Diego Cárdenas Chala, secretario de Bienestar Verde, la jornada estará orientada al intercambio de conocimientos y a la construcción de una ruta de estrategias y compromisos para la conservación.
El desafío de proteger los ecosistemas
La conservación del oso andino y el tigrillo lanudo está vinculada a la protección de los entornos naturales que les permiten alimentarse, desplazarse y reproducirse. Por ello, el diálogo entre investigadores, instituciones y comunidades constituye una oportunidad para identificar desafíos y fortalecer la coordinación de acciones en los territorios.
El alcance de estos encuentros dependerá de la continuidad de los compromisos y de su aplicación en iniciativas concretas de conservación. La protección de las especies requiere no solo conocimiento sobre sus necesidades, sino también medidas sostenidas para preservar los hábitats y las conexiones ecológicas de las que dependen.
Fuente por: Gobernación de Cundinamarca.





















