Fotografía por: la Gobernación de Cundinamarca
El acceso a agua de calidad sigue siendo uno de los principales desafíos para cientos de comunidades rurales de Cundinamarca. Con el propósito de fortalecer los acueductos veredales y mejorar el conocimiento sobre el estado de las fuentes hídricas que abastecen a miles de familias, la Gobernación de Cundinamarca, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) y Empresas Públicas de Cundinamarca (EPC) abrieron una nueva convocatoria del programa Agua Vida Rural, una estrategia que busca brindar respaldo técnico a los prestadores comunitarios del servicio de agua en el departamento.
La convocatoria estará disponible entre el 16 de junio y el 16 de julio de 2026 y está dirigida a acueductos rurales y organizaciones comunitarias que no participaron en fases anteriores del programa. La iniciativa busca ampliar la cobertura de los diagnósticos de calidad del agua y generar información técnica que permita avanzar en acciones de mejoramiento para beneficio de las comunidades rurales.
Una apuesta por el agua en las zonas rurales
En numerosos municipios de Cundinamarca, los acueductos comunitarios cumplen un papel fundamental para garantizar el acceso al agua en sectores rurales donde los sistemas convencionales de abastecimiento no llegan con facilidad.
Por esta razón, el programa Agua Vida Rural se ha convertido en una herramienta para fortalecer estos sistemas mediante análisis especializados que permiten conocer las condiciones reales de las fuentes hídricas que abastecen a las comunidades.
La estrategia contempla la toma de muestras y la realización de estudios fisicoquímicos y microbiológicos que facilitan la identificación de posibles riesgos y la formulación de acciones para mejorar la calidad del recurso hídrico.
Resultados que impulsan una nueva convocatoria
La nueva fase llega luego de los avances obtenidos durante las convocatorias anteriores. Según las entidades participantes, en la primera etapa se inscribieron 325 acueductos rurales, de los cuales ya se han realizado muestreos y entregado reportes técnicos a 149 sistemas de abastecimiento. Estas evaluaciones permiten a las comunidades contar con información clave para la toma de decisiones relacionadas con la gestión del agua.
Además, el programa ha permitido consolidar una base técnica que facilita el acceso a procesos como autorizaciones sanitarias, concesiones de agua y futuras inversiones en infraestructura para el fortalecimiento de los acueductos comunitarios.
Más herramientas para fortalecer los acueductos rurales
Uno de los principales beneficios para los participantes es el acceso a información técnica especializada sobre la calidad del agua de sus fuentes abastecedoras.
Los resultados obtenidos permiten a los prestadores rurales avanzar en procesos de formalización, fortalecer sus capacidades de gestión y acceder a herramientas que contribuyen a mejorar la prestación del servicio en las comunidades.
Asimismo, los diagnósticos facilitan la identificación de necesidades de infraestructura y la formulación de proyectos que puedan ser gestionados ante entidades municipales, departamentales o nacionales.
El agua como prioridad para el desarrollo rural
La calidad y disponibilidad del agua continúan siendo factores determinantes para el bienestar de las comunidades rurales, el desarrollo agropecuario y la protección de los ecosistemas.
Por ello, iniciativas como Agua Vida Rural buscan fortalecer el trabajo conjunto entre instituciones y organizaciones comunitarias, promoviendo una gestión más eficiente y sostenible del recurso hídrico.
Con la apertura de esta nueva convocatoria, Cundinamarca continúa impulsando estrategias orientadas a mejorar las condiciones de los acueductos rurales y a garantizar que más familias cuenten con información y herramientas que contribuyan a la calidad del agua que consumen diariamente.





















