Fotografía por: Gobernación de Cundinamarca
La emergencia continúa en Mondoñedo, entre Bojacá y Mosquera con cerca de 75 personas apoyando las labores de control.
Una nueva emergencia por incendio forestal mantiene en alerta a los municipios de Bojacá y Mosquera en el sector de Mondoñedo donde los organismos de emergencia reforzaron durante la tarde del 26 de agosto las labores de control ante la posibilidad de que el fuego avance hacia zonas cercanas. Según el reporte oficial de la Gobernación de Cundinamarca alrededor de 75 personas participan en la atención de la emergencia, entre bomberos, organismos de socorro, autoridades y equipos de apoyo. En el lugar trabajan unidades de Bomberos de Mosquera, Bojacá, Soacha, Cota y Funza además de la Policía Nacional, servicio de ambulancia y un carrotanque de Empresas Públicas de Cundinamarca. A este despliegue se sumaron bomberos de Facatativá, Tenjo y Madrid junto con integrantes de la Defensa Civil. Uno de los factores que incrementa la atención sobre este incendio es la cercanía con el área donde está ubicada Indumil, por lo que las autoridades reforzaron las acciones preventivas y de control. Hasta el último reporte oficial consultado no se informaban daños, evacuaciones ni afectaciones directas a la infraestructura de Indumil.
El antecedente que explica la alerta
La información oficial no establece si la emergencia corresponde a una reactivación del incendio reportado días antes o a un nuevo foco, por lo que esa circunstancia aún no ha sido confirmada por las autoridades. El 24 de agosto los reportes oficiales situaban el nivel de control del incendio del 99 %, por eso el nuevo reporte del 26 de agosto merece una lectura más allá del porcentaje de control. La información oficial confirma una nueva situación de emergencia en el sector pero no precisa si corresponde a una reactivación del incendio anterior o a un nuevo foco, esa diferencia todavía debe ser establecida por las autoridades, lo que sí queda demostrado es que el riesgo permanece activo porque las condiciones del terreno montañoso y el riesgo de propagación hacen necesario mantener las labores de control y vigilancia en el sector.
Mondoñedo, dentro de un agosto crítico para Cundinamarca
El caso de Mondoñedo hace parte de un escenario mucho más amplio. Con corte al 23 de agosto Cundinamarca acumulaba 636 emergencias por incendios forestales y de cobertura vegetal en 74 municipios con una afectación aproximada de 1.689 hectáreas. Sólo durante agosto hasta el 23 del mismo mes, la Gobernación reportó cerca de 200 emergencias por incendios de cobertura vegetal aunque su comunicación oficial presenta cifras diferentes (entre 196 y 198) y cerca de 1.380 hectáreas afectadas, lo que representaba el 81,7 % del área impactada durante todo 2026 hasta esa fecha. La magnitud del dato resulta especialmente significativa porque el número de emergencias de agosto representaba el 31,1 % de los eventos registrados en el año, pero concentraba más de cuatro quintas partes del área afectada. Esto indica que además de aumentar la frecuencia de los incendios, algunos eventos están alcanzando una capacidad de propagación considerable. La situación tampoco aparece aislada de las condiciones climáticas. El IDEAM informó en agosto que las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño continúan fortaleciéndose y advirtió que la disminución de las lluvias y el incremento de las temperaturas pueden favorecer el estrés hídrico y aumentar la probabilidad de incendios de cobertura vegetal. El organismo señaló además que existe una probabilidad superior al 90 % de que las condiciones de El Niño persistan hasta el primer trimestre de 2027.
Un operativo que depende de la coordinación territorial
En Mondoñedo permanece activo un Puesto de Mando Unificado (PMU) en Mosquera desde donde se coordinan los recursos y se hace seguimiento a la evolución de la emergencia. La Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres de Cundinamarca mantiene la articulación con las administraciones municipales y los organismos desplegados en la zona. La prioridad inmediata es contener el fuego y evitar su propagación hacia sectores sensibles pero el comportamiento reciente también plantea un desafío mayor para el departamento: sostener las labores de vigilancia y refrigeración incluso después de alcanzar altos porcentajes de control. Por ahora las autoridades no han informado en el reporte oficial consultado sobre personas lesionadas, viviendas afectadas, extensión total del área quemada en esta nueva emergencia ni una causa confirmada del incendio. Tampoco se ha establecido oficialmente si se trata de una reactivación del evento anterior. La situación continúa bajo monitoreo y cualquier cambio en el nivel de control, las condiciones de movilidad o las posibles afectaciones deberá ser confirmado por las autoridades antes de ser difundido.
Fuente principal: Gobernación de Cundinamarca y Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres.
Contexto climático: Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM).




















