Fotografía por: Gobernación de Cundinamarca.
La iniciativa llegó a 79 sedes escolares de 30 municipios de Cundinamarca e incluyó un concurso que premiará a tres instituciones con mejoras en su infraestructura.
Reconocer lo que sienten, aprender a expresarlo y encontrar herramientas para manejar las emociones son parte del proceso educativo de 1.700 niños y niñas de entre 5 y 11 años en Cundinamarca. A través de la estrategia Conocerte Mente, estudiantes de escuelas rurales participaron en actividades pedagógicas orientadas al desarrollo emocional, una iniciativa que llegó a 79 sedes educativas de 30 municipios del departamento.
Una estrategia para reconocer y expresar las emociones
Conocerte Mente hace parte de la campaña PonleMente, impulsada por la Federación Nacional de Departamentos (FND). En Cundinamarca, el programa contó con la orientación de la gestora social Alexandra Pulido y la participación de la Secretaría de Educación, a través de la Dirección de Calidad Educativa, en articulación con el sector privado.
Las actividades se desarrollaron mediante el personaje MIYO y la cartilla El rostro de las emociones, recursos pedagógicos que acompañaron a las comunidades educativas en ejercicios para identificar sentimientos y aprender a expresarlos. La estrategia se concentró en escuelas rurales de municipios de sexta categoría, con el propósito de acercar estas herramientas a estudiantes de diferentes territorios del departamento.
Cinco sedes educativas fueron reconocidas
Como parte de la iniciativa, se realizó un concurso departamental que destacó las propuestas pedagógicas de cinco sedes educativas ubicadas en Fúquene, Ubalá, Cucunubá, Guatavita y Guasca. Los reconocimientos se distribuyeron de la siguiente manera:
- Primer lugar: sede Puente Plata, de la IED Instituto Técnico Comercial de Capellanía, en Fúquene.
- Segundo lugar: sede General Santander, de la IED Kennedy, en Ubalá.
- Tercer lugar: sede Laguna, de la IERD Peñas, en Cucunubá.
- Cuarto lugar: sede Escuela Rural Antonio Ricaurte, de la IERD José Gregorio Salas, en Guatavita.
- Quinto lugar: sede El Santuario, de la IED Domingo Savio, en Guasca.
La Constructora Amarilo patrocinó el concurso y asumió el desarrollo de obras de mejoramiento menor en las instalaciones de las tres primeras sedes, ubicadas en Fúquene, Ubalá y Cucunubá. De esta manera, el reconocimiento a las propuestas educativas también contempla intervenciones físicas en los espacios escolares de las instituciones ganadoras.
Articulación para el bienestar de las comunidades educativas
Fernanda Esquivel, integrante del Voluntariado Social por Cundinamarca y co-coordinadora de la actividad, destacó la articulación entre entidades públicas y el sector privado como un factor para impulsar acciones orientadas al bienestar social y la salud mental de las comunidades educativas en las zonas más apartadas del departamento.
La estrategia pone el desarrollo emocional en el centro de las experiencias escolares y vincula a las comunidades educativas en actividades de reconocimiento y expresión de sentimientos. Su alcance en 30 municipios muestra la dimensión territorial de una iniciativa que combina herramientas pedagógicas con el reconocimiento de experiencias educativas rurales.
Fuente por: Gobernación de Cundinamarca.





















