Fotografía por: Secretaría de Bogotá.
Durante un encuentro en La Calera, el directivo conversó con el padre Carlos sobre la formación de los jóvenes, el uso de las redes sociales y la responsabilidad de proteger los recursos naturales.
¿Cómo conectar la espiritualidad con la protección de la naturaleza en una época marcada por el uso intensivo de las redes sociales y el avance de la inteligencia artificial? Esta fue una de las preguntas planteadas por Yuber Yesid Cárdenas Pulido, director regional Bogotá–La Calera de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), durante una conversación con el padre Carlos en el municipio de La Calera, en la que se abordó el papel de la formación espiritual y familiar en el uso consciente de la tecnología y los recursos naturales.
La formación de los jóvenes, una preocupación central
En la conversación, Cárdenas planteó la inquietud por la relación de las nuevas generaciones con las redes sociales y abrió el diálogo sobre las alternativas para promover un uso responsable de estas herramientas. Como parte de la reflexión, consultó al padre Carlos sobre las maneras de vincular la espiritualidad con el cuidado del entorno natural. En su intervención, el sacerdote invitó a reconocer la naturaleza como parte de la creación y destacó la importancia de utilizar el conocimiento científico y la tecnología para comprenderla y aprovechar sus recursos de manera consciente.
También hizo un llamado a las nuevas generaciones para desarrollar lo que denominó inteligencia espiritual, entendida en su mensaje como una forma de reconocer el valor de la naturaleza y orientar el conocimiento hacia el bienestar colectivo.
Tecnología al servicio del bien común
Uno de los puntos centrales de la conversación fue el uso de la inteligencia artificial. El padre Carlos señaló que estas herramientas deben aprovecharse de manera racional y consciente, con el propósito de contribuir al bien común y no perder de vista la responsabilidad de cuidar los recursos naturales.
El sacerdote también insistió en la necesidad de formar a los jóvenes en el uso adecuado de los recursos, especialmente aquellos que no son renovables. En ese contexto, destacó el agua como un bien común que requiere cuidado y aprovechamiento responsable para garantizar su disponibilidad para las próximas generaciones. Su reflexión vinculó la educación, la espiritualidad y la conciencia ambiental como elementos que pueden contribuir a construir una relación más equilibrada entre las personas, la tecnología y la naturaleza.
El papel de las familias en el uso de las redes sociales
La conversación también abordó la preocupación por el tiempo que los menores dedican a las plataformas digitales. A partir de una pregunta sobre el acceso de una niña de 12 años a TikTok, el padre Carlos consideró conveniente que los jóvenes utilicen estas herramientas cuando cuenten con una formación adecuada y resaltó la responsabilidad de los padres como orientadores.
El planteamiento puso sobre la mesa la importancia del acompañamiento familiar en el entorno digital y la necesidad de preparar a niños y adolescentes para tomar decisiones responsables frente a la tecnología. El encuentro dejó una reflexión que conecta dos desafíos actuales: formar a las nuevas generaciones para desenvolverse en un mundo cada vez más digital y promover una conciencia ambiental que permita cuidar los recursos naturales como patrimonio compartido.
Fuente por: Secretaría de Bogotá.





















