Fotografía por: la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR)
Una compostera ubicada en zona rural de Bojacá fue objeto de medidas preventivas tras una inspección ambiental que evidenció presuntas irregularidades en el manejo de residuos orgánicos y vertimientos. La actuación se produjo luego de una denuncia ciudadana y busca evitar posibles afectaciones sobre una fuente hídrica cercana y los recursos naturales del municipio, en la provincia de Sabana Occidente.
Una denuncia ciudadana dio origen a la inspección ambiental
El caso comenzó a partir del reporte de habitantes de la vereda Fute, quienes alertaron sobre el ingreso constante de volquetas que transportaban materiales no identificados hacia un predio donde funciona una planta de compostaje. Según la denuncia, varios de estos vehículos portaban logotipos institucionales de entidades públicas, situación que despertó inquietudes entre la comunidad sobre el origen y el manejo de los residuos.
Tras recibir la información, un equipo interdisciplinario de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), con apoyo de especialistas de su Laboratorio Ambiental, realizó una visita de inspección para verificar las condiciones en las que operaba la compostera y determinar si las actividades cumplían con la normativa ambiental vigente.
Durante la diligencia se constató el ingreso de los vehículos y el descargue de lodos en el predio. Como parte del procedimiento, los funcionarios tomaron muestras del material para adelantar análisis que permitan establecer su composición química y su procedencia.
Hallan presuntas irregularidades en el manejo de residuos y permisos ambientales
Durante la inspección, los funcionarios solicitaron a los responsables de la operación la documentación relacionada con los permisos ambientales y los procedimientos para el transporte, recepción y disposición de los residuos que llegaban al lugar.
Sin embargo, según informó la autoridad ambiental, ni los operarios presentes ni los representantes de la empresa aportaron información que demostrara el cumplimiento de los requisitos exigidos para este tipo de actividades. Ante esta situación, se ordenó la suspensión inmediata de la recepción de los materiales mientras avanzan las verificaciones correspondientes.
La gestión de residuos orgánicos y de lodos requiere cumplir condiciones técnicas específicas para prevenir riesgos ambientales, especialmente cuando estos materiales pueden generar sustancias contaminantes durante su proceso de almacenamiento o transformación.
Lixiviados habrían llegado a una fuente hídrica cercana
Otro de los hallazgos que motivó la actuación fue la presencia de lixiviados provenientes de las pilas de residuos que permanecían a cielo abierto dentro de la planta. De acuerdo con la inspección, estos líquidos estarían siendo vertidos hacia una fuente hídrica sin nombre ubicada en las inmediaciones del predio.
Los lixiviados son líquidos que se generan por la descomposición de residuos orgánicos y por el contacto de estos con el agua lluvia. Cuando no son recolectados y tratados adecuadamente, pueden transportar materia orgánica, nutrientes y otros compuestos que alteran la calidad del agua y afectan los ecosistemas acuáticos.
Debido a este hallazgo, la autoridad ambiental adoptó una segunda medida preventiva consistente en la suspensión inmediata de la disposición de residuos sólidos dentro de la compostera, mientras se determina el alcance de las posibles afectaciones ambientales.
Las investigaciones continuarán mientras se define la situación de la empresa
Las medidas adoptadas tienen carácter preventivo y hacen parte del procedimiento administrativo que permitirá establecer si existieron incumplimientos a la normatividad ambiental y cuáles serán las decisiones definitivas frente a la operación de la planta.
Durante este proceso, la empresa tendrá la oportunidad de presentar la documentación correspondiente y ejercer su derecho de defensa conforme a lo establecido por la legislación ambiental. Paralelamente, las muestras recolectadas durante la inspección serán analizadas para determinar el origen de los materiales recibidos y evaluar los posibles impactos sobre el entorno.
El caso pone nuevamente sobre la mesa la importancia de ejercer controles permanentes sobre las actividades relacionadas con el manejo de residuos en Cundinamarca, especialmente en municipios donde la protección de las fuentes hídricas resulta fundamental para el abastecimiento de agua, la actividad agropecuaria y la conservación de los ecosistemas. Asimismo, evidencia el papel que cumplen las denuncias ciudadanas en la detección temprana de posibles afectaciones ambientales y en la protección del patrimonio natural del departamento.
Fuente por: la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR)




















